Ácido fólico sin lactosa

En ocasiones los pacientes con intolerancias no encuentran medicamentos aptos para sus necesidades, y muchas veces terminan por tener que adaptarse a ciertos medicamentos «con calzador». Este suele ser el caso de los pacientes intolerantes a la lactosa. En esta ocasión propondremos como solventar la necesidad de un paciente de un medicamento con ácido fólico sin lactosa.

El ácido fólico también es conocido como vitamina B9, es una sustancia que conviene suplementar en ciertas etapas de la vida (cuando planificamos un embarazo, durante el propio embarazo) o cuando se toman ciertos medicamentos que pueden provocar su déficit ( ciertos antirreumáticos como metotrexato).

Alimentos donde podemos encontrar ácido fólico

El ácido fólico se encuentra de forma natural en muchos alimentos de nuestra dieta, como hortalizas de hoja verde (acelgas, achicoria, cardo, escarola, lechuga, espinacas, perejil, apio, col, brócoli, coles de bruselas, etc), cítricos (lima, limón, naranja, mandarina), las nueces, algunas vísceras (hígado,riñón) y judías verdes (o frijoles). Una vez más vemos como es imprescindible tomar abundantes frutas y verduras en nuestra dieta.

Indicaciones del ácido fólico

El aporte ácido fólico está indicado en la prevención y tratamiento del déficit de ácido fólico, como ocurre en la anemia megaloblástica.

Las necesidades de ácido fólico pueden verse aumentadas en ciertas situaciónes:

  • malnutrición
  • enfermedades intestinales (sprue, enfermedad celiaca)
  • alteraciones hepáticas graves
  • alcoholismo
  • gastrectomía
  • Aporte de ácido fólico en el embarazo

El ácido fólico en el embarazo

Es de especial importancia el aporte de ácido fólico durante el embarazo, para prevenir los defectos del tubo neural y en el cerebro del feto. (más información en este enlace)

Ácido fólico en su justa dosis, ni más ni menos

Tal y como cuenta Julio Basulto, la suplementación con ácido fólico antes y durante el embarazo es crucial para evitar defectos en el tubo neural del feto, pero en su justa medida.

Julio también nos cuenta como dosis superiores a 1000 microgramos también pueden ocasionar problemas en desarrollo neurocognitivo del niño. Por lo que las dosis más aconsejadas son entre 400 mcg y 800 mcg al día, junto con una dieta rica en frutas y verduras.

Es decir, que en lugar de utilizar medicamentos con dosis de 5 mg  y 10 mg de ácido fólico como Acfol, Bialfoli y Ácido Fólico Aspol, se deberían emplear más los medicamentos que contienen 400 mcg como Zolico. E incluso Yodocefol, que además contiene iodo y vitamina B12.

Formulación de ácido fólico sin lactosa

De nuevo, la formulación magistral nos permite adaptar el medicamento a las necesidades concretas del paciente, en este caso podemos formular un medicamento sin lactosa, y con la dosis adecuada a la necesidad de cada paciente.

El farmacéutico formulista puede elaborar un medicamento con ácido fólico sin lactosa, en distinas fórmas farmacéuticas, a medida de las necesidades y preferencias del paciente: cápsulas, solución oral, papelillos, «cápsulas pediátricas».

Ácido fólico en cápsulas: se pueden elaborar cápsulas de ácido fólico sin lactosa empleando excipientes diluyentes inocuos, como la celulosa microcristalina u otros. Además se puede formular en diferentes dosis, como 0,4mg, 0,8mg, 5mg ó 10 mg.

 

Ácido fólico en suspensión oral:

Solución de ácido fólico 5 mg / 5 ml
Ácido fólico ………………………………………………….. 0,1 g
Agua purificada c.s.
Sodio hidróxido 1 M c.s. pH=8-9
Saborizante c.s.
Sorbitol sol. 70 % c.s.p. …………………………….……. 100 ml

Modus operandi:
Dispersar el ácido fólico en la mínima cantidad de agua purificada.
Añadir casi todo el sorbitol sol. 70 % y mezclar bien. Ajustar el pH a 8-9 con el sodio hidróxido 1 M, agitando bien y comprobando sobretodo la total solubilización del ácido fólico. Ajustar a volumen final con más sorbitol sol. 70 %.

Conservación: aprox. 12 meses a temperatura ambiente.

Ácido fólico en papelillos o «cápsulas pediátricas»: también podemos formular el ácido fólico en forma de los clásicos papelillos para disolver en agua o en algún alimento o también en forma de «cápsulas pediátricas» (que podemos abrir en el momento de la administración y disolver de igual forma que los papelillos, pero mucho más rápidas, sencillas y económicas de elaborar). Recordando que las cápsulas no se pueden administrar hasta que los niños no tienen más de 6 años (como término medio), por la dificultad a la hora de tragarlas.

Lamentablemente, esta fórmula NO está financiada por la Seguridad Social en todas las Comunidades Autónomas, en régimen de aportación reducida.

Farmacéutico comunitario. Colegiado 05/644

 

Fuentes:

Ácido fólico. Medline

Julio Basulto. El cinturón de seguridad en el coche no es una moda, y el ácido fólico en embarazadas tampoco

Ficha técnica Acofarma. Ácido fólico